martes, 9 de diciembre de 2014

El Propósito y Amor del Padre


Desde Génesis, cuando Adán pecó y se separó de su creador, Dios mismo se involucró para restablecer nuevamente la comunión que había quedado rota con el hombre. Todo el cielo está dirigido hacia un propósito: La redención del hombre.

Desde antes de la fundación del mundo, Dios el Padre, juntamente con Cristo Jesús hicieron un compromiso y tuvieron un solo propósito; y todo lo que se hizo en adelante fue mirando hacia un punto en la historia, el sacrificio de Jesús: Su muerte en la Cruz, sepultura y resurrección.

Fue el amor lo que motivó a Dios para tomar la iniciativa de redimirnos.

Dios buscó una persona con la que pudiera hacer un pacto, para obrar y hacer efectiva la redención del hombre. 

Abraham fue quien le creyó y obedeció; como vemos en Hebreos 11:17: "Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito."

Dios hizo todo con un propósito. En el libro de Éxodo, Dios liberó a Su pueblo de la esclavitud en Egipto, instruyendo a Israel para que celebrara una ceremonia en la que tenían que sacrificar un cordero, que era una figura o símbolo de lo que Jesús, el Cordero de Dios realizaría.

Un cordero debía ser sacrificado, y ellos tenían que poner su sangre en los dinteles de las puertas de sus casas, de manera que cuando el ángel destructor viera esa sangre en las puertas, pasara de largo y no los destruyese. 

Dios instruyó a Israel para que celebre la Pascua cada año, de modo que siempre recuerden y tengan presente lo que Él hizo por Su pueblo para salvarlo.

Cuando hablamos del amor de Dios no estamos hablando de un amor pasivo o frágil. No estamos hablando del amor que el mundo ofrece, porque solo recibe o toma. Estamos hablando de un amor que actúa. Dios muestra su amor para con nosotros. El acto del amor más grande Dios hacia nosotros es Cristo Jesús.

Romanos 5:6-8
6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.
8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Otra versión dice: "No teníamos manera de escaparnos." Nosotros no teníamos otro camino que la separación eterna de Dios, pero Él envió Su Hijo en nuestro lugar. La Biblia dice que de tal manera amó Dios al mundo; no a los árboles o la tierra, sino a ti y a mí.

Dios nos amó primero, cuando aún vivíamos a espaldas de Él. Y Dios sigue mostrando su amor hacia nosotros, mucho más, ahora que somos Sus hijos. Si nos comprometemos a que el poder de este amor que este amor que ha sido derramado en nuestros corazones alcance a aquellos que no lo conocen todavía, la manera que vemos la vida misma cambiará radicalmente. Dios continúa mostrando su bondad cada día, y nosotros podemos ser testigos efectivos, cuando conocemos y compartimos este gran amor de Dios.

¡Y de repente la vida cristiana comenzará a ser verdaderamente emocionante!

Romanos 5:10
10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

¡Dios tiene mucho más esperando para nosotros!


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